Panorama regional: América del Norte y América Central
Panorama regional: América del Norte y América Central
Después de la de Rusia, la superficie más extensa de frontera forestal es un arco ininterrumpido de 6.500 kilómetros de bosque boreal que se extiende desde Terranova en Canadá hasta Alaska. Estos ecosistemas forestales norteamericanos -- todavía vastos y con grados relativamente bajos de perturbación en el extremo norte de Canadá y en el interior de Alaska -- albergan una proporción significativa del total global de carbono biótico y suplen la mayor parte de la creciente demanda mundial de productos forestales. Asimismo proporcionan sustento a miles de indígenas y se constituyen en refugio de especies animales como el caribú de los bosques, el oso gris, el lobo gris y otras especies de mamíferos grandes que antaño se desplazaban a lo ancho del continente. [42] Como grupo, estas fronteras están clasificadas entre las más amenazadas del mundo (peligra aproximadamente una cuarta parte de su área total). Aun así, la extracción de minerales, el desarrollo hidroeléctrico y la demanda acelerada de pulpa de madera, y especialmente de papel, continúan desplazándolas cada vez más hacia el norte.
Hacia el sur, las fronteras templadas de Norteamérica sobreviven en pequeños reductos montañosos remotos en la parte occidental de los Estados Unidos y Canadá. Dentro de los 48 estados restantes de la unión, las fronteras representan solamente el 1 por ciento de la cubierta forestal original. Lo que queda yace principalmente dentro de tres agrupaciones de parques naturales y áreas silvestres situadas en las Rocosas del norte, y un bloque en las Cascadas situadas en la parte norte del estado de Washington. Si bien cada bloque de bosque se halla protegido en gran medida, se les clasifica como amenazados porque en el transcurso del tiempo se están quedando tan aislados que no pueden sostener sus poblaciones de mamíferos grandes. [43]
En México queda una frontera relativamente grande en la Sierra Madre Occidental, un bosque templado de coníferas biológicamente diverso que se halla seriamente amenazado por la tala cada vez más generalizada y por el desarrollo vial. Las otras fronteras forestales mexicanas están en Oxaca, Chiapas y la región forestal maya (que se extiende hasta Belice y Guatemala). Estos bosques tropicales -- junto con otra cadena selvática que se extiende hacia el sur hasta la costa Miskito de Honduras y Nicaragua, la región de La Amistad en el área limítrofe entre Costa Rica y Panamá, y las selvas del Darién en los límites entre Panamá y Colombia -- se hallan todos gravemente amenazados.
Las fronteras forestales de América Central corren muchos peligros. En la región del Darién, la amenaza principal es la construcción del tramo faltante de la Carretera Panamericana (véase a continuación). En otras áreas, los peligros más graves son la expansión de la agricultura, la tala indiscriminada y la construcción de infraestructura. La frontera forestal de Guatemala, por ejemplo, se ha visto mermada espectacularmente en la década pasada a medida que los caminos que se hicieron para facilitar la tala abrieron el área tanto a los campesinos sin tierra como a los empresarios de la agroindustria.
En términos generales, Norteamérica todavía cuenta con un buen número de fronteras forestales en las regiones del extremo norte que están relativamente seguras. Aun así, desde la banda sur de sus bosques boreales hasta el Tapón del Darién en la frontera colombo-panameña, casi todas las demás fronteras del continente pueden perder su categorización como tales en los próximos 10 ó 20 años.
Entre las fronteras amenazadas figuran:
Frontera: |
References and notes
42. World Wildlife Fund, The Official World Wildlife Fund Guide to Endangered Species of North America, (Washington: Beacham Publishing Inc., 1990), pp. 446, 534, 549.
43. El desarrollo y la degradación de los bosques circundantes no protegidos amenazan la integridad ecológica de estos lugares, los cuales estuvieron a punto de no clasificar como fronteras forestales bajo los criterios establecidos por WRI. Favor referirse al Anexo 1 para mayores detalles.
44. Chuck Carr, comunicación personal, 1996.
45. Robin Hanbury-Tension, "A Bridge Too Far?," Geographical Magazine, Vol. 68, No. 1, enero de 1996, p. 35.
